AbFab: Más que un club, una historia humana desde el 98.
AbFab nació en septiembre de 1998 en Lausana, en una época en la que la visibilidad LGBTQIA+ en el deporte todavía era limitada. La idea surgió a raíz de los Gay Games de Ámsterdam, con la convicción de que era esencial crear un ambiente deportivo inclusivo, seguro y que inspirara orgullo.
El objetivo era simple pero ambicioso: ofrecer un lugar donde todos pudieran practicar voleibol sin juzgar, sin tener que esconderse, con la libertad de ser plenamente ellos mismos.
Desde el principio, AbFab no se construyó únicamente en torno al deporte. El proyecto se basaba en una fuerte convicción: el deporte es un vector de integración, cohesión y emancipación. No se trataba solo de jugar voleibol; se trataba de crear una comunidad. Una comunidad donde la diversidad es una fortaleza, donde el compromiso es sincero y donde la convivencia forma parte del ADN del club.
Los primeros años fueron de construcción. Encontrar sedes, reunir jugadores y jugadoras, estructurar la asociación, convencer, tranquilizar. En aquel momento, crear un club abiertamente LGBTQIA+ era casi un desafío activista. Pero la motivación y la determinación permitieron que el proyecto creciera. Poco a poco, el boca a boca funcionó, los entrenamientos se desarrollaron y los lazos se consolidaron.
Con el tiempo, AbFab ha evolucionado manteniéndose fiel a sus valores fundamentales: • Inclusión • Respeto • Solidaridad • Rendimiento con placer • Compromiso comunitario
Hace unos quince años, el club dio otro paso importante al abrirse también a personas no LGBTQIA+. Esta evolución se dio de forma natural, impulsada por los valores del club. Esta diversidad es ahora un verdadero activo. Demuestra que el deporte une a las personas mucho más allá de las orientaciones e identidades.
AbFab sigue siendo un club LGBTQIA+ afirmado en su historia e identidad, abierto a cualquiera que se adhiera a sus valores. Lo que une a sus miembros no es una etiqueta; es una forma de pensar.
El club siempre se ha esforzado por mantener un equilibrio entre el espíritu competitivo y un ambiente acogedor. Sí, jugamos para ganar. Pero nunca a expensas del respeto. La cancha es un espacio de esfuerzo y superación personal, pero también de risas, apoyo mutuo y compañerismo.
A lo largo de los años, AbFab ha contribuido a fortalecer la visibilidad LGBTQIA+ en el panorama deportivo de Lausana y Suiza. Al participar en torneos en Suiza y Europa y al colaborar con otras organizaciones, el club ha demostrado que una asociación LGBTQIA+ puede ser exitosa, estructurada y plenamente integrada en el tejido deportivo local.
Un punto de inflexión significativo en su historia fue la creación de un equipo de liga. Este proyecto marca una nueva etapa. Simboliza la madurez, la estabilidad y la ambición del club. Entrar en una liga significa afirmar que la inclusión y la excelencia deportiva no son incompatibles. También envía un mensaje contundente: la diversidad tiene su lugar legítimo en la competición.
Durante más de veinticinco años, AbFab no ha sido solo un club de voleibol. Es un espacio de encuentros, a veces el punto de partida de amistades duraderas. Para muchos, es un lugar donde encontraron su nicho. Para otros, un marco para la superación personal y la realización.
El club ha navegado a través de los cambios sociales, los cambios de mentalidad y los desafíos organizativos, manteniéndose fiel a su misión: promover el deporte en un ambiente inclusivo, abierto y respetuoso.
Hoy, AbFab mira hacia el futuro con ambición: seguir desarrollando sus equipos, fortalecer su presencia en las competiciones, dar la bienvenida a nuevos miembros y consolidar sus raíces locales.
Desde septiembre de 1998, AbFab ha estado escribiendo una historia de compromiso, coraje y cohesión. Lo que comenzó como una iniciativa audaz se ha convertido en una estructura sólida y reconocida.
Porque en el fondo, el voleibol es importante. Pero lo que construimos juntos es aún más importante.
Thomas Bloch Fundador del club y Presidente Honorario
